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domingo, 1 de octubre de 2017

Los Colores

Cuando Fernando era pequeño, con su autismo recién diagnosticado, comenzamos a trabajar las vocales, los números y los colores.
En la pared de nuestra pieza pegamos cuadros grandes, en blanco y negro, de las vocales y los números, no hubo dificultades. Con los colores costó más.

Primero pegamos cuadros de papel lustre y cada día al despertar los nombrábamos para que relacionara el color son su nombre.

Luego conseguimos unos cuadros en fondo blanco, con su color difuminado. Lo hacíamos del mismo modo. una o dos veces al día recorríamos cada lamina nombrando el color que en ella había.
Poco a poco comenzó a distinguir los colores y a nombrarlos, pero no todos.



Su relación con el AZUL:
Si le preguntábamos cual era el color azul, nos mostraba la lamina correcta.
Si le pedíamos algo azul nos entregaba lo que pedíamos.
Incluso señalaba que el azul era su color favorito. Pero no lo nombraba.
Cuando le mostrábamos la lamina azul o algo azul, nos decía que era verde.

Con ningún otro color le sucedía esto. Todos los aprendió rápidamente, y los nombraba en inglés y español sin dificultad.

Comenzamos a trabajar en casa y en sus terapias con el azul, buscando que lo nombrara, pero nada. Lo azul seguía siendo para él verde.

Investigué sobre daltonismo, pero no no, no era eso.
Fernando veía el azul, conocía el azul, usaba la palabra azul pues era su color favorito, pero al mostrar algo azul nos decía que era verde.

Luego de un tiempo, sin darnos cuenta esto cambió.
Hoy el azul y su nombre tienen un lugar en la mente de Fernando y sigue siendo uno de sus colores favoritos.


Su relación con el AMARILLO:
Ha sido inestable. Muchas veces no le gusta ver ni tocar cosas amarillas, pero no es siempre, es a veces.
Cuando está pintado un paso de cebra en el suelo con pintura amarilla, a veces intenta no pisarlo y se esfuerza por ello.
Una vez fuimos a un cumpleaños y las sillas estaban vestidas algunas con adornos amarillos. A él lo invitaron a sentarse en una de estas sillas y se quedó paralizado. Le pregunté que le pasaba, no lograba explicármelo. Intenté que se relajara y me contara, entonces me dijo que no podía sentarse en esa silla porque era amarilla. La cambié y pudo sentarse sin problemas.


Su relación con el ROJO:
Desde que conoció a Red, el Angry Bird enojón y rojo, este color se convirtió en su color favorito.

Este año tuvo que participar en la Caperucita Roja en el colegio y como tenía que ser un animalito del bosque pidió ser un pajarito rojo y su educadora lo apañó en ello.

Asimismo, en el día de la Chilenidad pidió bailar con traje rojo y de ese color fue su traje.
Su uniforme del colegio tiene mucho rojo, eso también debe estar influyendo en su gusto.


Fernando tiene una característica de personalidad, al parecer directamente relacionada a su autismo, que lo lleva a obsesionarse con algunas personas o cosas. Como padres hemos entendido que debemos trabajar en ello, no evitarlo totalmente, pero si disminuirlo para que no le provoque problemas a él mismo y a otros.

Cuando el azul era su color favorito, pero no lo nombraba, incentivamos su uso. Poleras, pantalones, juguetes, uso en terapias, y de casualidad el color del autismo resultaba ser el azul, asi que estaba inserto en nuestras vidas.

Cuando ha tenido problemas con el amarillo, lo ayudamos, lo protegemos, pero no hemos sacado este color de su vida. Ha usado poleras amarillas y ha tenido juguetes amarillos y nunca han significado un problema para él.



Hoy que el rojo es su color favorito, su gusto ha permitido que su educadora lo asocie a su participación en los show del colegio.

Esto no lo habíamos logrado los años anteriores.

En eso, su tia Tania ha sido muy  estratégica, usando su obsesión por el color en forma positiva.
Pero no tiene más ropa ni otros accesorios rojos, así compensamos.




Finalmente, un día Fernando me habló de colores de niñas y colores de niños, un tema que nosotros no hemos tocado con él porque nosotros no hacemos diferencias.
"Mamá, el lila, el rosado y el morado son colores de niña, yo no puedo usarlos"
Le pregunté quien le había dicho eso, intenté razonar con él mostrándole que Mario usa poleras rosadas y lilas, pero no cedió.
Esto será propio de la edad?
Esto será consecuencia de algo que escuchó?
Esto será consecuencia de algo que vio?

Es algo que debemos trabajar, un nuevo objetivo.