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jueves, 30 de junio de 2016

Mi Hijo de la Luna


Muchas veces he pensado que Fernando es de otro mundo. 
Por qué?
Porque su personalidad es muy particular.
Porque generalmente esta absorto en sus intereses o pasiones.
Porque su lenguaje es avanzado para su edad y generalmente usa palabras rebuscadas.
Porque su pasión por las formas geométricas es sorprendente.
Porque su inglés es avanzado para su edad y nadie se lo ha enseñado.

Incluso más de una vez he comentado que Fernando "venía cargado desde arriba" o que "nació en el lado del mundo equivocado".

Hay días en que Fernando amanece distinto.. distante. 
Su mutismo selectivo lo domina y cuesta mucho comunicarse con él.
Aunque yo haga un esfuerzo mayor por hablarle o pedirle que me escuche, no lo hace. 
Se mantiene distraído...  en la luna.

No me mira, no me escucha, no me hace caso. No permite que lo tome, llora si lo hago y grita con mayor facilidad.

Esos días son difíciles, me frustro, me duele, me asusta. 
De golpe siento que el Autismo está aquí, entre nosotros, y me lleno de miedos.

Pero siempre hay un momento, un pequeño momento en que él presta atención, en que vuelve, en que puedo hablarle y preguntarle que le pasa. 
Un momento en que puedo intentar averiguar qué detonó su escape, su ida del mundo...  qué lo tiene lejos de mí.
Y con el tiempo he aprendido a descubrir esos momentos y he aprendido también a esperar su regreso.

Dicen que un niño con autismo no es un niño de otro mundo, que es de este mundo. 
Que no es un niño de la luna, que es de esta tierra. Si, así es.

Pero para mi, Fernando es mi hijo de la Luna y aunque aun me cuesta, he aprendido a compartirlo con ella, porque cuando vuelve a mi es completamente mío y me encanta.

jueves, 23 de junio de 2016

Mamá, los pájaros creyeron que el auto era un baño!

Veníamos del Jardín, yo manejando, Fernando en su silla sentado tras de mí.

Veníamos cantando sus canciones de Fernando, a todo grito, como siempre.

En un momento sentimos un golpe en el auto, un golpe fuerte y mal olor. Muy mal olor.

Fernando me pregunta que pasó, miro la ventana y estaban completamente sucias con caca de pajaro.

Entonces Fernando me dice:

Mamá, mamá...

Los pájaros decían queremos caca...  queremos caca.. y comenzaron a disparar...   pa, pa, pa, pa.. y creyeron que el auto era el baño.. jajajaja. El auto está lleno de caca, porque creyeron que el auto es un baño, y el auto no es un baño, jajaja.






Mi niño lindo, imaginó inmediatamente la situación. Y cuando llegamos a casa se lo contó a mi mami. Y llamó a Mario para contárselo, con la misma risa con lo que me lo narró a mi.




martes, 7 de junio de 2016

La Tía Mayra y la nueva tia Karla

Fernando entró a la sala cuna a los 6 meses, estuvo 3 meses en un jardín que luego cerró y tuvimos que buscar uno nuevo.
Entonces llegamos a su jardín actual, Corazoncito 2. Ahí ha estado desde los 9 meses y hoy tiene 4 años y medio.

Desde su primer día en el Corazoncito su tía fue la tia Mayra, su tía Mayra.
La tía que lo regaloneaba demasiado, la tía que en todas las fotos aparecía con él en su regazo, la tía que se esforzaba por comunicarse con él a diario y por evaluarlo, aunque no siempre lo lograba, por lo que un día se armó de valor para hablar conmigo y contarme de sus aprehensiones sobre Fernando. Me dijo que ella notaba algunas características en él que le preocupaban, que no hacía contacto visual, que no se relacionaba con sus compañeros, que no se comunicaba con ella, que no seguía instrucciones y que cuando intentaba evaluarlo él no hablaba. Sin contar que le gustaba esconderse bajo la mesa, en muebles o espacios pequeños.
Mientras ella me hablaba yo escuchaba en sus palabras mis propios miedos, los que yo tenia acumulados hace tiempo. Todas esas cosas las hacía también en casa.
Entre mis propios pensamientos escuché que tal vez Fernando podía ser asperger, lo mismo pensaba yo hace mucho tiempo.

Después del diagnostico de Fernando, su tía Mayra nos dijo nunca había trabajado con un niño con autismo, que tampoco les enseñaban profundamente sobre estas necesidades especiales en la U, pero que seguiría con él y aprendería lo necesario. Me emocioné, estaba asustada, pensé que tendría que cambiarlo, llevármelo de ahí, de su jardín.
Y así ha sido al paso de los años, su tía, y todas las otras tías, la tía Naty, la tía Deya, han trabajado a la par con nosotros en el crecimiento de Fernando.

Hoy la tia Mayra esta embarazada y a punto de irse con prenatal.

La llegada de este día era mi peor pesadilla, no solo porque la tía no volvería al jardín por un tiempo sino porque ademas llegaría una tía nueva, y pensé que iba a ser muy difícil para Fernando esa transición. Se trata de volver a empezar y que difícil es con él.

Comenzamos prontamente a anticiparlo con la llegada de este momento "tan complejo". Le contamos del embarazo, de la pancita, de Alonso, el bebé. De que la tía tendría que irse cuando él quisiera llegar.

Fernando: Mamá, tengo miedo de que no esté la tía Mayra, tengo miedo de otra tía nueva, y si nos quedamos en casa si la tía no está y volvemos cuando la tía esté?

Uff.

Y llegó el día, llegó la tía nueva, la tía Karla, la "Karla de la escuela" (porque su fonoaudiologa también se llama Carla y buscó inmediatamente la forma de diferenciarlas).

Ayer le pregunte:,Fernando y como es tu tí nueva?

Fernando: la tía Karla, me gusta.

Bien, le cayó muy bien. Prueba inicial superada.

Ahora me toca hablar con la tía nueva, volver a hablar de Fernando, de sus deficit y de sus fortalezas, de sus particularidades. Lo hice y con esto me encontré.

"No se mucho de Autismo, pero desde que supe de Fernando he estado estudiando y leyendo harto para entender y espero que ustedes me ayuden y me enseñen y yo estoy super abierta a aprender. Para mí es un agrado y un desafío trabajar con Fernando"
Hablamos de sus características, de sus formas de aprendizaje, de evaluación diferenciada, de su lenguaje avanzado, de su gusto por esconderse y sus momentos de soledad , que a veces son tan necesarios. Le advertí que era difícil, pero también le dije que sería para ella una gran experiencia.

Gracias Dios mío, gracias por poner en nuestro camino a las mejores personas para trabajar con Fernando, para acompañarlo en su crecimiento, para que viva sus días. Somos realmente afortunados.

viernes, 3 de junio de 2016

La Luna y el Sol

Hace un año atrás tenías trastorno del sueño.. te dormías muy tarde, a veces a las 12:00 de la noche, 1 o 2 de la madrugada. Especialmente cuando tu papa estaba en faena. 

Entonces leí que era bueno condicionarte y comenzamos a decirte que si era de noche y estaba la luna debías dormirte y si era de día y estaba el sol debías estar despierto. 

Fue así que, ayudados además con melatonina, empezaste adormir mucho más temprano y a despertar en las mañanas para ir al jardín. 
Y curiosamente no nos dejabas.. incluso aún hoy, dormir siesta.. porque es de día! 

Pero un cuando íbamos llegando al jardín miraste al cielo y estaba la luna.. si.. en el cielo sobre el mar.. y sobre los cerros estaba el sol.
Te complicaste, volviste a mirar al cielo y me dijiste.. 

Mamá esta la luna debo estar durmiendo. Lo recuerdas?

Un segundo.. un eterno segundo..

No Fernando, es de día, mira allá está el sol. Te dije.

Pero mamá está la luna. Porque está la luna? 

Otro segundo.. otro eterno segundo.

Porque a veces la luna se queda a acompañar al sol. Porque es porfiada. Mírala. . No se fue a dormir cuando debía. Le vamos a avisar al sol para que sepa que la luna no se fue a acostar. Pero es de día. Debes entrar al jardín.

Me miraste. Volviste a mirar la luna y dijiste,

Si, se debe ir a acostar!

Y entraste al jardín.