Visitas

jueves, 10 de enero de 2019

Y si vamos?

Algunas de las características que se asocia a personas con autismo es que no les gusta sociabilizar, estar con mucha gente, a veces tampoco con poca gente, que no les gusta ir a lugares nuevos, distintos a los acostumbrados.
Sabiendo eso, decidimos que sería una de las áreas que trabajaríamos fuertemente con Fernando.
Fue asi que inventamos la Ruta del Café, que nos llevó cada jueves de cada semana, por casi dos años, a distintos cafés de la ciudad, solo por el gusto de conocer un nuevo lugar.
Lo hicimos como un juego, como un reto y hoy es una tradición, por eso seguimos buscando cafés nuevos en Antofagasta o en otras ciudades cuando estamos de viaje.

Pero en un café, aunque haya mucha gente, siempre en la mesa estamos solos él y yo, a veces también Mario, nadie nos incomoda, y si hay mucho ruido el usa sus audífonos y punto, pero que pasa en lugares en que hay mucha gente.




Habitualmente, los niños con autismo se descompensan entre mucha gente,
el ruido, los murmullos, los gritos agudos e imprevistos, el roce, el calor,
la falta de aire, todo se siente mucho más.

Entonces que sucede con las familias? Se quedan en casa.






Para que vamos a ir, si va a llorar?

Para que vamos a ir, si se va a tirar al suelo y hará berrinche?

Vamos a terminar peleados.

Se nos puede arrancar. Y si le pasa algo?

No vamos, porque después la gente nos mira feo, nos critican, dicen que es malcriado.

Se tira al suelo, se pega, me pega y yo termino llorando con él o ella.

Ya no me lo puedo y casi no camina.

Le gusta sentarse y no siempre hay sillas disponibles y se molesta y llora.

Y suma y sigue..

Las razones que nos damos para quedarnos en casa son muchas y variadas y nos convencemos de que es lo mejor.

Nos consuela saber que luego crecerá y podremos ir a todas partes con él.

Nosotros decidimos dejar de lado nuestros miedos y no encerrarnos en casa y llevamos a Fernando a todo lugar, supermercado, mall, cine, teatro, restaurante, casa de amigos, casa de familiares, conciertos, al Antofagasta Parade, cine en la playa, tardes deportivas y viajes, a otras ciudades, a la playa, al altiplano, a donde nosotros vayamos, durmiendo en cama, sillones y hasta en el suelo.

No queremos que viva en una burbuja, la burbuja del autismo, queremos reventarla, por completo, y sacarlo de ahi, para que pueda, cuando sea grande ir a donde sea sin restricción, para que nadie ose a mirarlo feo, solo porque es diferente.



Nos han dicho que no.
Y por qué no?

Nos han dicho que es muy chico.
En serio?

Nos han dicho que le hará mal.
Lo pasó regio.



                                                 


Nos han dicho que el ruido es muy fuerte.
Sus audífonos son maravillosos.

Nos han dicho que se va a aburrir.
Es posible, pero tenemos un millón de estrategias para evitarlo, la más importante es que empatice con nosotros, si yo o Mario queremos estar en ese lugar él debe acompañarnos, así como nosotros lo acompañamos a él, siempre, a los lugares que a le gusta ir.






No hay comentarios:

Publicar un comentario