Visitas

domingo, 23 de mayo de 2021

Yo te abrazo para que no te hagas daño

 El domingo 16 de mayo de 2021 acompañamos a Katherine Leyton a votar al Liceo Técnico de Antofagasta. Para nosotros fue un honor que nos haya pedido ser su apoyo para la posibilidad de ejercer su derecho a exigir voto asistido, a fin de compensar la ansiedad que el momento le causó luego de tan ardua campaña como candidata constituyente.

La pasamos a buscar a las 10:30 horas de la mañana, fuimos Mario Fernando y yo. Katherine nos estaba esperando junto a Lisa, su pequeña hija de 5 años, quien llevaba consigo a su muñeca, su hermanita, llamada Gatito Bonito.

Llegamos al centro, nos estacionamos y partimos al lugar de votación. Al llegar ahí, le permitieron a Katherine entrar con Mario y Lisa, nosotros, con Fernando, los esperamos en la puerta de salida.

Creo que olvidé comentar que cuando íbamos hacia el Liceo, Lisa se presentó con Fernando, quien, en su actitud habitual, solo saludo, sin hacer contacto visual ni mayor comentario.

Luego de que Katherine votará, salimos y compramos helados para los niños. Ahí se produjo un acercamiento entre ellos, mientras decidían que helado comer. Y nos fuimos caminando, conversando sobre los detalles de tan importante momento para todos.

Cuando estábamos a una cuadra de llegar a nuestro auto Lisa estaba cansada y Katherine la tomó en brazos, al llegar a la esquina su muñeca    cayó de sus brazos, pero ninguno de nosotros se dio cuenta. Al llegar al auto, subimos a Lisa, a Fernando, nos subimos nosotras y Mario, entonces sucedió.

Un colectivo paro en el cruce, aunque tenía luz verde, su chofer se bajó corriendo, dejando la puerta de su vehículo abierta y obstaculizando el paso de otros autos. Este sujeto corrió hacia la esquina, por la nosotros habíamos pasado y recogió del piso a la muñeca de Lisa. Ahí nos dimos cuenta.

Fue cosa de segundos. 

Katherine se bajó del auto y corrió hacia el colectivo.

Yo abrí mi puerta gritando..  es nuestra la muñeca, es nuestra la muñeca.

Mario, y el chofer de una camioneta que estaba atrás nuestro, tocaban la bocina, haciendo un ruido infernal.

Aun así, el sujeto partió con su auto, llevándose la muñeca de Lisa. 

El momento en que vimos a Katherine parada en el medio de la calle sin saber como reaccionar fue eterno, yo le pedía a Mario que sacara el auto para perseguir al sujeto, pero venían muchos autos por la misma vía, y entonces ocurrió lo maravilloso.

Otro colectivo se detuvo y le dijo a Katherine que se subiera, juntos seguirían al sujeto para que devolviera la muñeca.

Todo esto ocurrió en la esquina de calles Bolívar y San Martín, luego en la esquina de Bolívar y Balmaceda, Katherine alcanzó al sujeto, tocó su ventana pidiendo la muñeca, y el volvió a partir sin devolverla. 

Por nuestra parte, Mario había logrado salir del estacionamiento, y al partir Fernando, que iba sentado en su sillita, nos dijo: Lisa va sin su mamá y sin su cinturón. Claro, en el viaje de venida a Lisa la traía sujeta Katherine, y ahora ella no estaba. Lisa esta sin su mamá y sin su muñeca y con tres completos desconocidos.

Mamá, me dijo Fernando, no te preocupes, yo me encargo.

Lisa, ponte el cinturón, ponte el cinturón, le decía, mientras hacía el esfuerzo de tirar el cinturón y engancharlo. Mario seguía conduciendo y yo tratando de dar instrucciones, sin lograrlo, pero también encantada del esfuerzo de mi Feña por solucionarlo. Finalmente, no pudo. 

Entonces me dijo:

Mamá, no te preocupes, yo la abrazaré para que ella no se haga daño, y la abrazó, haciendo una llave de seguridad al rededor de su cuello.

Lisa, no te asustes, yo te abrazo para que no te hagas daño.

Ella, triste y asustada, se recostó en su pecho.

Fue un momento de ternura inconmensurable. 

Empatía, quien dijo que mi hijo autista no tiene empatía. No solo es un ser que sigue las reglas al pie de la letra, en un auto se anda con cinturón. sino busco la forma de solucionar el impase y dar tranquilidad a Lisa.

En eso apareció Katherine, traía a la muñeca. Habían alcanzado al sujeto frente al terminal pesquero y el chofer que la llevó se bajó a rescatar ala muñeca. Esteban, un chofer de nacionalidad colombiana, que la apoyó incondicionalmente al verla desesperada y que cuando todo terminó le dijo:

"A mi me da pena señora, que muchos dicen que los colombianos venimos a robar y no es así, muchas veces no somos nosotros".  El sujeto que se llevaba la muñeca era chileno, no dio explicaciones, no pidió disculpas, tal vez nunca entendió lo que había provocado con su egoísta acción.


La cámara de nuestro auto, grabó parte de este momento, de este increíble y desagradable momento, que gracias a Dios, tuvo un buen final, gracias a la decisión de Katherine de ir a buscar a Gatito Bonito y a la buena acción de Esteban que la ayudó.



Punto aparte, la actitud de Fernando, que nos sigue enseñando que es un héroe, dispuesto siempre a proteger a los demás.


2 comentarios:

  1. Señora Daniela no se como llegue a su blog, yo soy la miss Carolina Hidalgo, profesora jefe del año pasado de Fernandoy debo decir que le historia me emociono bastante, pero no me sorprende la actitud de Fernandito, ya que como siempre le decía que es un niño muy dulce. Yo guardo en mi corazón los mejores recuerdos con el y les mando un abrazo para ustedes, que estén muy bien ❤

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Miss, que agradable noticia saber de usted. Gracias por su comentario. También nosotros la extrañamos. Fernando le envía un abrazo.

      Eliminar