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miércoles, 5 de octubre de 2022

Bailar o no bailar en Septiembre!



Se acercan las fiestas patrias y en jardines, escuelas, liceos y colegios, se realizarán los actos del día de la chilenidad, que implica que nuestros hijos e hijas con autismo deben participar, al igual que todos sus compañeros y compañeras, en bailes típicos u otras actividades típicas que generalmente son actividades evaluadas de educación física.
Como en muchos aspectos de sus vidas, no se trata sólo de no querer bailar o no querer vestirse con un traje típico, ni siquiera se trata solo de la dificultad de aprenderse una coreografía o coordinarse con sus compañeros o compañeras, muchas veces hay un componente sensorial:
La música, el ruido, el movimiento, el equilibrio, la necesidad de trabajar en equipo, de hacer contacto ocular, de hacer contacto físico, hasta la ansiedad de no saber si podrán cumplir o no con lo solicitado por su profesor.
Creemos que es necesario que los docentes le expliquen detalladamente las actividades que se realizaran, en que consiste, que van a necesitar:
Bailar, vestirse, preparar un montaje, aprenderse una coreografía, levantar una escenografía, preparar un plato típico, etc.
Una vez que esto se haya hecho, preguntarles:
Quieres bailar?
Quieres vestirte?
Quieres participar en la preparación del montaje, de la escenografía, del plato típico o de la actividad elegida?
Si la respuesta es SI, entonces anticipar todo lo que será necesario para que la actividad se logre. Importantísimo incluir a los padres o tutores, para que apoyen directamente con esta anticipación y la preparación de la actividad, incluso con ir realizando los ajustes que sean necesarios para que lo logren.
Si la respuesta es NO, buscar una actividad alternativa, entre aquellas que realizan más a menudo, que les acomodan, de acuerdo a sus intereses profundos. Puede ser una disertación, una PPT, una animación, un dibujo, una dramatización, un poema, escribir y contar una historia, etc., sobre el baile, el plato típico o las fiestas que nuestro país está celebrando.
¿Algunos de ustedes se estarán preguntando, y porque les facilitamos tanto las cosas?
Bueno, volvemos al tema de siempre, adecuar el currículo, adecuar las actividades, adecuar la forma en que evaluamos a chicos y chicas con autismo, no tiene que ver con facilitarles las cosas, tiene que ver con dar relevancia al aprendizaje, al fondo, sobre la forma en que estos aprenden.
Entre los criterios del DUA (Diseño Universal del Aprendizaje) están las múltiples formas de expresión, de involucramiento y de representación, por lo que podemos, y debemos, buscar la forma en que motivamos a nuestros alumnos a desarrollar la actividad planificada, no siendo esta necesariamente la misma que realizarán todos sus compañeros y compañeras.
Por ejemplo, mientras ellos o ellas bailan, él o ella diseña el espacio en el que bailarán o musicaliza el momento o aporta en la preparación de la coreografía.
Hay miles de posibilidades de evaluar a nuestros chicos y chicas TEA que van más allá de que deban cumplir con una actividad que se les hace demasiado compleja o a veces imposible.
Finalmente, si deciden bailar, apelamos a que la evaluación sea adecuada a las características que puedan presentar sus alumnos en el espectro:
Motivación.
Involucramiento social.
Utilización de la vestimenta o parte de ella.
Trabajo en equipo.
Ejecución de la coreografía, al menos uno o dos pasos.
Respeto de turnos en la dinámica.
Demuestra goce en la dinámica de aprendizaje.
Este post nace porque siempre es un tema complejo para madres, padres y tutores de niños, niñas y adolescentes con autismo, las fiestas del 18, y porque creemos que es necesario dejar de estresarse con ello y comenzar a disfrutarlo.
Esperamos que los docentes concuerden con nosotros.
Agradecemos el aporte de nuestros terapeutas siempre presentes
Cynthia Aravena, Osiel Jeraldo, Eimilyn Alquinta

Pd. extraído de mi Facebook

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