Hoy
luego de la terapia teníamos que ir a la clínica a dejar un bono y también a
Banmedica y a Mas Vida.
Me estacioné relativamente cerca, no bajé el coche,
sino tu mochila de perrito que me permite llevarte sujeto pero con algo de
libertad para ti.
Cruzamos a la Avenida Brasil y preguntaste por el coche, te
dije que no lo usaríamos porque ya estás grande. Caminamos por el pasto, te
encantó. Creo que lo blando e inestable del terreno te encantó.
Cuando comenzaste
a aburrirte te dije que en la clínica debíamos usar el ascensor, eso volvió a
entusiasmarte. Lo hicimos. Amas el ascensor. Contar uno a uno los pisos de
subida y los de bajada es tu mayor entretención, la gente te escucha y sonríe.
Luego hicimos los otros trámites y caminaste todo el rato, ni siquiera pediste
brazos. Claro que tuve que sobornarte con un agua mineral que nos vino muy bien
a ambos.
Cuando ya de vuelta al auto estabas a punto de flaquear te lleve otra
vez por el pasto y funcionó de maravillas mostrarte el auto a la distancia y
que notaras lo cerca que estaba.
Bien. Prueba superada, por lo menos por hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario